Atención al cliente: Recibe a los huéspedes que llegan de noche, responde a sus preguntas y les proporciona información sobre el hotel y la zona.
Operaciones de recepción: Gestiona los procesos de check-in y check-out tardíos, maneja reservas y atiende llamadas telefónicas.
Seguridad y vigilancia: Controla el acceso al establecimiento, verifica que solo personas autorizadas ingresen y vigila las instalaciones para detectar actividades sospechosas.
Gestión de emergencias: Actúa como punto de contacto en caso de emergencias, como alarmas, apagones o problemas de salud de los huéspedes, llamando a los servicios necesarios.
Tareas administrativas y contables: Se encarga de realizar el cierre de la contabilidad diaria, cuadrar la caja y preparar los informes pertinentes.
Preparación para el día siguiente: Revisa y prepara la información para el turno del día siguiente, asegurándose de que todo esté listo para el personal entrante.