Nuestra Camarista es una artista del confort y la experiencia. Tiene buen ojo para observar y cuidar hasta el último detalle, una gran destreza para treparse a tender las literas, sacudir hasta el rincón más remoto del hostal y hacer que esas habitaciones que parecen campos de batalla vuelvan a verse como un santuario de descanso. Logra encontrar maneras significativas de mejorar la estancia de todos nuestros huéspedes impregnando los espacios con calidez, hospitalidad y olor a limpio.